Una VPN para periodistas, investigadores y personas en riesgo
Si tus fuentes o tu seguridad dependen de cómo se ve tu red, la VPN es una capa de una pila seria de seguridad operacional.
Con qué se topan de verdad periodistas y activistas
La vigilancia a nivel de red está extendida
En muchos países, quien gestiona la red — operadoras, telecos estatales, el departamento de TI — guarda registros duraderos de qué sitios visita cada equipo. Sin túnel, cada web que lees pasa a tu expediente.
Proteger fuentes exige negación plausible
Si tu patrón de tráfico puede correlacionarse con el de un contacto conocido, tienes un problema de protección de fuentes aunque el contenido vaya cifrado.
Las redes fronterizas suelen ser hostiles
Las redes en zonas de conflicto, franjas fronterizas y varios estados autoritarios bloquean o degradan los protocolos de seguridad modernos. Una VPN con ofuscación pasa.
Qué cambia al activarla
Sin magia — un salto cifrado, IP del país que elijas y una política estricta sin registros.
Un solo salto cifrado entre tú y el internet abierto
Los observadores de la red local ven un único destino — nuestro servidor — para todo lo que haces. Los sitios que visitas ven la IP del servidor, no la tuya.
La ofuscación vence al bloqueo simple de protocolos
Los usuarios Premium tienen ofuscación de tráfico, que hace que la VPN parezca HTTPS corriente. Útil donde la inspección profunda de paquetes bloquea las VPN estándar.
Una política sin registros de la que damos cuentas
No guardamos los sitios que visitas. Publicamos un informe de transparencia para que verifiques qué datos se han pedido y entregado. Cifras actuales en /transparency/.
